WASHINGTON D. C.
Primero fueron los Tamagotchi, después los perros robot de Sony, ahora llega un peluche con AI que maúlla, ronronea y “entiende tus emociones” sin necesidad de sacarlo a pasear ni recogerle nada del piso. Lo creó el fundador de la Roomba, porque claramente alguien vio Black Mirror y pensó: falta ternura corporativa aquí. El …




