Votaron por Trump para que bajara los precios y pasó totalmente lo contrario
La promesa rota que provocó el desencanto económico latino con Trump 2.0.
En 2024, Trump ganó el 48% del voto latino, el porcentaje más alto que cualquier candidato republicano había obtenido en décadas. ¿La razón? No es un misterio: el 85% de los votantes latinos clasificó la economía como su prioridad número uno, según Pew Research, y Trump tenía un mensaje simple. “Reduciré sus precios de energía a la mitad en 12 meses desde que asuma el cargo. Eso va a hacer que todo baje”.
Drill, baby, drill.
Dieciséis meses después, el galón de gasolina está a $4.50, la inflación llegó a 3.3% y la guerra con Irán bloqueó el Estrecho de Hormuz, la arteria por la que fluye el 20% del petróleo mundial. La promesa no solo no se cumplió sino que se invirtió.
Lo que la gente decía entonces y lo que dice ahora
En mayo de 2024, los comentarios de audiencias latinas en redes sociales sobre el costo de la vida apuntaban en una dirección clara: Biden era el culpable. La frustración con la inflación post-pandemia, los precios de la renta, la gasolina cara, todo tenía el mismo destinatario.
Trump era la salida.
Y la gente, ¿qué dice? En Tiempo News analizamos más de 17,000 comentarios en español de audiencias latinas en Estados Unidos en tres momentos distintos (mayo 2024, noviembre 2024 y mayo 2026) y los datos muestran cómo cambió ese lenguaje.
Al inicio de la campaña (en 2024), la frustración económica apuntaba a Biden y Trump era la salida. Hoy esa frustración se invirtió: casi tres veces más comentarios culpan a Trump sobre la economía que a los demócratas.
Hoy, en mayo de 2026, esa proporción es casi tres veces más comentarios culpando a Trump que a los demócratas.
El cambio no ocurrió durante la campaña: la confianza en Trump entre esta audiencia se mantuvo estable en +0.71 en mayo de 2024 y en +0.69 durante la semana electoral. La caída vino después: hoy ese índice está en +0.11, una caída de 0.58 puntos en los 16 meses desde que asumió.
Los datos externos confirman el patrón
No es solo lo que capturó el análisis de comentarios en redes sociales de Tiempo News. Una encuesta de UnidosUS publicada en noviembre de 2025 encontró que solo el 14% de los votantes latinos dijo que su vida había mejorado tras un año de Trump, mientras que el 39% dijo que había empeorado.
El 50% esperaba que las cosas siguieran empeorando en 2026.
Para marzo de 2026, según The Economist, el apoyo de Trump entre los latinos había caído a 22%, menos de la mitad de lo que obtuvo en las urnas. Equis Research documentó que el 28% de los latinos que votaron por Trump en 2024 dicen sentirse decepcionados con su gestión o arrepentidos de su voto.
En estados clave como Nevada, los latinos culpan por margen de 2 a 1 a las políticas económicas republicanas (aranceles, gasto militar en el exterior y recortes a programas de salud y alimentación) por el aumento en el costo de la vida, y la guerra con Irán resultó ser el factor de mayor preocupación.
Según el sondeo Unidos Bipartisan Poll of Hispanic Voters, el 53% de los votantes latinos cita el costo de la vida y la inflación como su principal preocupación, y más de un tercio dice que la economía está peor que hace un año, mientras que solo el 14% cree que ha mejorado.
La promesa que no fue
El corazón del argumento de Trump en 2024 fue claro: más producción de petróleo, precios más bajos para todos. El drill, baby, drill prometía un boom de producción y una baja de precios para los consumidores, pero esa promesa se cumplió a medias, los precios bajaron temporalmente, no por el aumento de la producción estadounidense sino por una sobreoferta de los países árabes y una desaceleración de la economía global.
Luego llegó la guerra con Irán y borró esa ganancia desapareció.
El plot twist es que la administración que prometió energía barata terminó iniciando el conflicto que produjo “la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado mundial del petróleo”, según la Agencia Internacional de Energía. Los mismos votantes que eligieron a Trump por los precios son los que hoy están pagando el costo.
Los comentarios que prueban el dato: la gente está hablando
“Trump no tiene ni un plan, su gabinete es igual o peor que él, prometió y se inventó una guerra, la comida y la gasolina más caras”, usuario en Facebook.
“Hasta Trump reconoce que los precios están más altos”, usuario en Facebook.
“Hoy la gasolina sube de nuevo y USA vendiendo petróleo a otros países, la comida carísima, la economía está bien? exactamente para el presidente y su familia”, usuario en Facebook.
El comentario con más engagement de toda la muestra de mayo 2026 con 2,472 likes en Instagram, no menciona a ningún político ni analiza ninguna política: “Yo acabo de regresar y lloré fue por los precios”.
Desencanto no es lo mismo que arrepentimiento
Pero los datos también tienen un matiz que importa y que no hay que perder. Por lo general, los votantes latinos mantienen su elección presidencial de 2024, incluyendo quienes apoyaron a Trump un año atrás. La confianza en los demócratas en el análisis de Tiempo News sigue siendo fuertemente negativa, en torno a -0.66, casi tan baja como antes.
No hay un regreso al otro lado, tampoco hay una alternativa clara que esté capitalizando este descontento.
Lo que hay es algo más específico y, en cierto modo, más revelador: una promesa económica concreta que no se cumplió y una audiencia que lo está procesando en tiempo real, con sarcasmo, con comentarios sobre los precios de los hoteles y el vuelo de regreso al país.
El marco religioso que movilizó a muchos latinos hacia Trump en 2024, “Dios bendiga al Presidente Trump”, perdió 7.5 puntos porcentuales de participación en el discurso entre 2024 y hoy.
Lo que lo reemplazó es más secular, más transaccional y más directo.
“¿Dónde están los reales del petróleo, presidente?”
Metodología: La encuesta de Tiempo News analizó 17,210 comentarios en español de audiencias latinas en EE.UU., recolectados en tres ventanas temporales: mayo 2024, noviembre 2024 y mayo 2026, a partir de publicaciones de 16 cuentas líderes de medios latinos en Facebook e Instagram. El análisis es direccional, los comentaristas vocales son un subconjunto autoseleccionado de la audiencia latina, no una muestra representativa de votantes.





