WASHINGTON D. C.
Cualquiera que haya deletreado su apellido tres veces en un Starbucks entiende a Nauru. Este país del Pacífico, uno de los más pequeños del mundo con apenas 12,000 residentes, decidió volver a llamarse Naoero, su nombre de siempre, ese que los de afuera cambiaron por comodidad porque no lograban pronunciarlo. Toda una nación hac…




