WASHINGTON D. C.
Durante años escuchamos que el centavo no valía nada, que era un estorbo metálico condenado a vivir en frascos olvidados y hasta el Chavo del 8 tenía una canción de ello. Resulta que alguien no recibió el memo. Unos coleccionistas pagaron millones por los últimos centavos fabricados en EEUU, incluyendo uno que se fue por $800,00…




