El dato lo tiene TRAC, el centro de la Universidad de Syracuse que procesa los registros de las cortes de inmigración. En junio, los jueces firmaron 78,882 órdenes de deportación, el número más alto que se haya registrado, y menos del 2% de los casos que se cerraron terminó con algún alivio para la persona.
La dinámica funciona así: cuando llaman tu nombre en una sala de inmigración y nadie contesta, el juez ordena la deportación en ese momento. Se llama “orden en ausencia” y tiene un efecto inmediato.
96 casos en tres horas
Desde mediados de mayo, las cortes empezaron a citar decenas de personas a la misma hora frente a un solo juez.
En el circuito se les dice audiencias mega master. En el centro de Los Ángeles, el juez Jaime Jasso llamó 96 casos en tres horas, casi todos de menos de cinco minutos, con las familias esperando en el pasillo, según un reportaje de The Economist.
En cinco minutos no se alcanza a leer un expediente, eso está bien claro, ¿no? Los abogados que observan estas audiencias dicen que sirven para producir órdenes de deportación en serie, casi siempre contra personas que no tienen abogado. ¿Casualidad? Ni de chiste, todo está fríamente calculado.
¿Por qué la gente no llega?
Las cortes están trayendo al presente casos que estaban citados para 2027, 2028 y 2029, con poco aviso o sin ninguno, y el aviso viaja por correo a la última dirección que la corte tenga registrada, que muchas veces ya no es la tuya.
El resultado se ve en los números: entre mayo y julio las órdenes firmadas en ausencia subieron un 56%, hasta pasar de 54,000.
Del otro lado, una aplicación. Una orden firmada todavía necesita que alguien te encuentre. Para eso, según testimonio bajo juramento en una corte federal, los agentes usan ELITE, una herramienta construida por la empresa Palantir que cruza bases de datos del gobierno, calcula la probabilidad de que una persona viva en determinada dirección y arma la lista de casas que se visitan ese día.
Uno de los agentes la describió así: “Es como un Google Maps”.+
¿A quién le está afectando?
Como los cruces por la frontera casi desaparecieron, los arrestos ya no recaen sobre quien acaba de llegar, sino sobre quien lleva años viviendo aquí. Según Pew Research Center, 4.5 millones de niños nacidos en Estados Unidos viven con al menos un padre o una madre sin papeles.
La maquinaria dejó de hacer ruido justo mientras crecía: se acabaron los comerciales en televisión y los operativos en los estacionamientos de Home Depot.
En julio ICE arrestó a 50,208 personas y en agosto a 50,925, dos meses seguidos por encima de 50,000 y el récord de este gobierno, según el Departamento de Seguridad Nacional.
Los salvadoreños entran a la misma fila
El 9 de septiembre se terminó el TPS de El Salvador. Unas 170,000 personas perdieron el permiso que las dejaba vivir y trabajar aquí legalmente, muchas después de 25 años en el país, desde los terremotos de 2001. El Center for Migration Studies calcula que 192,700 de sus hijos nacieron en Estados Unidos.
Todas entran al mismo limbo: sin papeles, con una cita en la corte y expuestas a que la orden se firme sin ellas.
¿Qué puedes hacer hoy?
El sistema de las cortes de inmigración es público y gratuito. Con tu número A, el de nueve dígitos que aparece en tus documentos, puedes ver la fecha de tu próxima audiencia en acis.eoir.justice.gov o llamando al 1-800-898-7180, que atiende en español las 24 horas.
Si te mudaste, avísale a la corte con el formulario EOIR-33, porque el aviso llega a la dirección que tengan registrada. Y si ya te ordenaron deportar en ausencia porque nunca te avisaron, existe una moción para pedir que el caso se reabra. Los plazos dependen de por qué faltaste, y eso se pelea con un abogado de inmigración.




