Cuando un terremoto golpea, que un edificio se sostenga o se derrumbe depende de algo que casi nunca se ve: la firmeza de sus cimientos y lo que se construyó encima. Con un país pasa igual.
Escribo con las primeras setenta y dos horas ya vencidas, ese margen que los rescatistas consideran decisivo para encontrar gente con vida. En La Guaira, la …




