Hoy Estados Unidos termina de votar en unas midterms que llegan con un consenso poco común. Casi todos los indicadores apuntan en la misma dirección: los demócratas son favoritos para recuperar la Cámara de Representantes y tienen posibilidades reales de quedarse con el Senado.
¿Un tsunami azul? Es lo que se espera pero… Un triunfo demócrata que no llegue al tamaño pronosticado se puede contar como tropiezo, y una derrota republicana por poco se puede vender como resistencia.
La vara quedó muy alta
La Cámara de Representantes tiene 435 asientos y el partido que llegue a 218 la controla. Los pronósticos dan por hecho que los demócratas llegan a ese número, pero… ¿por cuánto de diferencia?
Según el recuento que hizo Axios:
El modelo de Nate Silver, analista de encuestas, da a los demócratas un 95% de probabilidad de ganar la Cámara y un 80% de ganar el Senado, con una ganancia promedio de 25 asientos.
El Cook Political Report ya ve a los demócratas como favoritos en 222 distritos. Si ganan los 18 que considera en empate técnico, podrían llegar a 240.
En las encuestas finales de The New York Times y Siena, los demócratas van arriba en los siete estados en disputa por el Senado, incluidos Michigan (por 11 puntos) y Texas (por 7).
La última encuesta de AtlasIntel les da 14 puntos de ventaja en la pregunta genérica de por qué partido votarías para el Congreso.
En el mercado de predicciones Kalshi, el “tsunami azul” tiene una definición concreta: que los demócratas ganen al menos 235 asientos en la Cámara y 51 en el Senado. Este martes le daba un 68% de probabilidad.
Por eso un resultado de 225 asientos sería una victoria clara en la Cámara y, al mismo tiempo, una noche por debajo de lo esperado. Algunos demócratas temen que la decepción sea inevitable, sobre todo si el partido no gana el Senado.
El Senado es la pieza frágil
La ventaja demócrata en el Senado se ve amplia en el agregado y estrecha en el detalle. De los siete estados en disputa, en cinco la diferencia cabe dentro del margen de error de la encuesta: Maine (+6), Kansas (+5), Ohio (+5), Alaska (+2) e Iowa (+1). Varios de esos estados votan normalmente por los republicanos.
Uno de cada tres latinos que votó por Trump no está asegurado
El voto latino fue una de las grandes historias de 2024, cuando Trump avanzó entre los hispanos en todo el país. ¿Ese avance se podrá sostener esta noche sin Trump en la boleta?
Una encuesta de Pew Research Center hecha entre el 28 de septiembre y el 4 de octubre ayuda a responderla. Entre los latinos que votaron por Trump en 2024, un 65% dice que votará por el candidato republicano a la Cámara en su distrito. El resto se reparte así: un 11% votaría por el demócrata, un 14% por otro candidato y un 10% todavía no sabe. Es decir, uno de cada tres no está asegurado para los republicanos.
Entre todos los votantes latinos registrados, los demócratas aventajan a los republicanos 51% a 24%, con un 18% de indecisos.
El mismo estudio muestra que para muchos latinos esta elección es sobre Trump, aunque él no esté en la boleta. Un 55% dice que su voto para el Congreso es una forma de oponerse al presidente, un 14% dice que es una forma de apoyarlo y un 30% dice que Trump no pesa en su decisión.
South Texas, el termómetro
Hay que mirar (bien de cerca) la frontera sur de Texas. En 2024 Trump ganó casi todos los condados fronterizos del sur del estado y se llevó Cameron e Hidalgo por primera vez en décadas, según el Texas Tribune. Es una región donde Hillary Clinton había superado el 70% en condados como Webb y Starr en 2016.
Si ese voto se queda con los republicanos, el giro fue un cambio de fondo. Si regresa a los demócratas, fue sobre todo un castigo por los precios.
Vamos con los datos (nuestros mejores amigos). El estratega demócrata Chuck Rocha proyecta un giro de entre 10 y 25 puntos hacia la izquierda entre los latinos de Texas. Daniel Garza, de la organización conservadora LIBRE Initiative, dice que ve poca evidencia de una ola demócrata en el sur del estado. Según CNBC, tres distritos de mayoría hispana en la frontera están entre las carreras que pueden decidir el control de la Cámara.
La elección del costo de vida
Gasolina, comida, renta, seguro médico y guardería. El costo de vida dominó la campaña y los dos partidos prometen bajar la cuenta.
Pew detecta que la economía es el tema principal para los votantes latinos y que crece la preocupación por el precio de la gasolina y el desempleo. El dato más revelador está entre los latinos que votaron por Trump: los que dicen que la economía va bien o excelente bajaron de un 57% a un 34% desde inicios de año.
La elección más cara, y parte sin nombre
Candidatos y grupos externos han gastado casi 12,000 millones de dólares en estas elecciones, una cifra récord según OpenSecrets, la organización que rastrea el dinero en la política estadounidense. Más de 1,500 millones de dólares corresponden a dinero oscuro: aportes a grupos políticos que no tienen que revelar quién los hizo.
La inteligencia artificial entra a tu comunidad
La inteligencia artificial también llegó a la boleta, aunque casi nunca con ese nombre. Para muchos votantes el tema tiene forma concreta: los data centers que se construyen cerca de sus casas, su consumo de electricidad y su efecto en los empleos.
Una encuesta de la Latino Community Foundation, hecha por BSP Research entre 1,250 votantes latinos en California y 1,250 en Texas, encontró que la mitad se opone a que se construya un data center en su comunidad. Cerca de un 70% dice que es más probable que apoye a candidatos a favor de regular la inteligencia artificial.
Según Axios, los grupos Public First y Leading the Future gastaron más de 50 millones de dólares a través de super PACs afiliados en casi 50 carreras, aunque sus anuncios casi no mencionaron la inteligencia artificial.
La prueba más clara está en Michigan. El demócrata Abdul El-Sayed, que ganó la primaria por cerca de un punto, dijo que la inteligencia artificial es el tema más importante de esta elección. Hoy se enfrenta al republicano Mike Rogers, que en 2024 perdió la otra banca del estado por unos 19,000 votos.
La carrera dio un giro el domingo, cuando la representante demócrata Haley Stevens, a quien El-Sayed derrotó en la primaria, anunció su apoyo a Rogers. Porque las sorpresas nunca faltan en la política estadounidense.
Tres preguntas para leer la noche
Cuando empiecen a llegar los resultados, estas tres respuestas dicen más que el número de asientos:
1. ¿Los demócratas ganaron el Senado o solo la Cámara? Ahí se mide si hubo tsunami o solo una ola.
2. ¿Los latinos de South Texas volvieron a votar demócrata o se quedaron con los republicanos? Ahí se ve si 2024 fue un realineamiento o un voto contra la inflación.
3. ¿Ganó El-Sayed en Michigan haciendo campaña con la inteligencia artificial? Ahí se sabrá si el tema tiene futuro rumbo a 2028.





