La Oficina de Presupuesto del Congreso publicó ese cálculo en marzo de 2025. Esto no fue cualquier ajuste, el año pasado la misma oficina había puesto esa fecha en 2040, es decir, la adelantó siete años de golpe.
La razón es simple de enunciar y difícil de revertir: en Estados Unidos nacen cada vez menos niños.
El número que nadie mira
Los demógrafos miden esto con una vara: la tasa de fecundidad, o cuántos hijos tiene en promedio una mujer a lo largo de su vida. Para que una generación deje atrás otra del mismo tamaño hacen falta 2.1 hijos por mujer. A eso se le llama nivel de reemplazo.
En 1960, en pleno baby boom, la mujer promedio en Estados Unidos tenía 3.5 hijos. En 2007 tenía 2.1, la última vez que el país alcanzó a reemplazarse. En 2024 la cifra bajó a 1.59, según los datos definitivos del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los CDC. Esta es la más baja desde que existen los registros.
Qué significa no reemplazarse
Nacen menos niños que en la generación de sus padres, 20 años después entra menos gente al mercado laboral y cada trabajador termina sosteniendo a más jubilados.
El Seguro Social lo muestra en números: en 1960 había 5 trabajadores cotizando por cada persona que cobraba el beneficio. Hoy quedan 2.7, y las proyecciones de la propia administración del Social Security calculan menos de 2.5 para mediados de siglo.
La pensión y la salud de quien se retira salen del bolsillo de quien trabaja hoy: mientras menos gente trabaje, más pesa la cuenta sobre cada uno.
No es solo en Estados Unidos
Jesús Fernández Villaverde, economista de la Universidad de Pensilvania, y Patrick Norrick, de la Universidad Northwestern, publicaron un estudio sobre la natalidad en el mundo. Su conclusión es que el planeta ya bajó de 2.1 hijos por mujer, y que no encuentran ninguna señal de que la cifra vaya a subir de nuevo.
Los autores muestran además que no hace falta un cambio masivo para que el promedio se desplome. Imagínate un grupo de 100 mujeres que hoy tienen 1.8 hijos en promedio, si solo 25 de ellas tienen un hijo menos, el promedio del grupo cae a 1.3. Basta con que cambie una de cada cuatro.
América Latina va por el mismo camino: la región promedia 1.8 hijos por mujer y el 76% de sus países ya está debajo de 2.1, según el Observatorio Demográfico de la CEPAL. Chile registró 1.13 en 2024, Argentina 1.5, Brasil 1.61 y Colombia 1.63.
¿Cuánto cuesta criar a un hijo en Estados Unidos?
Criar un hijo hasta los 18 años cuesta 303,418 dólares en Estados Unidos, unos 16,857 dólares al año, según un análisis de LendingTree. En esa cuenta todavía no entra la universidad.
Ese precio no lo carga todo el mundo igual, y la natalidad tampoco cayó igual. Entre las mujeres hispanas bajó un tercio desde 2007, la caída más pronunciada de cualquier grupo del país.
En el otro extremo hay un solo grupo donde la natalidad volvió a subir: los hogares del 20% de mayores ingresos, los que ganan arriba de unos 175,000 dólares al año. Son los que pueden pagarle a alguien que cuide a los niños.
¿De dónde salió el crecimiento?
Con tan pocos nacimientos, el país casi no crece por sí mismo. En 2024 Estados Unidos creció como no lo hacía desde 2001, y de cada diez personas que sumó, más de ocho llegaron de otro país, según las estimaciones de la Oficina del Censo.
El 16% restante es lo que quedó al restarle a los nacimientos las muertes del año.
No hay una tercera puerta
Los gobiernos ya intentaron mover la primera. Bonos por hijo, licencias de maternidad largas, guarderías subsidiadas. Fernández Villaverde y Norrick midieron esas políticas y concluyen que suben la natalidad muy poco. Ningún país que cayó por debajo del nivel de reemplazo ha vuelto a alcanzarlo de forma sostenida.
Queda entonces la segunda puerta, cuánto se abra o se cierre en los próximos años decide algo muy concreto: quién va a estar trabajando, y pagando, cuando a ti te toque retirarse.





