WASHINGTON D. C.
Durante años, elegir asiento en Southwest Airlines era un deporte extremo: entras rápido, ves un asiento y te sientas como si nada. Ahora puedes terminar en el puesto del medio, incluso con media cabina vacía. ¿La razón? La física (y no, no es ironía): el avión necesita equilibrio más que comodidad. Sí, el avión también tiene pre…




