WASHINGTON D. C.
Entramos en las semanas mundialistas y, bueno, en las semanas de trasnochos. Porque crecimos creyendo que ver un Mundial era cuestión de madrugar: el café a las 6 am, el partido antes de clases. Este Mundial se juega en casa y aun así habrá juegos que empiezan a medianoche en el Este, como Túnez-Japón o Australia-Turquía, y otro…




