¿Se acabó el sueño americano? Para muchos estadounidenses, sí.
La idea del american dream, esa promesa de que el trabajo duro lleva al progreso y de que cada generación vivirá mejor que la anterior, parece hoy más un recuerdo que una realidad. Estados Unidos atraviesa un momento de introspección colectiva: un país que solía definirse por el optimismo ahora se mira en el espejo con desconfianza y cansancio.
No se trata solo de la frustración política hacia Washington o de la división partidista:




