WASHINGTON D. C.
Hace poco más de un siglo, alguien decidió que los domingos necesitaban un poco más de caos mental. 112 años atrás, el New York World publicó el primer crucigrama de la historia: una cuadrícula en forma de diamante, pistas simples y cero casillas negras, como si el cerebro todavía no hubiera aprendido a sufrir. Desde entonces, m…




