WASHINGTON D. C.
Cuando un restaurante le cambia el nombre a un plato que nadie pide, el plato sigue siendo el mismo. A veces el truco funciona. Casi siempre el cliente reconoce lo que ya probó. Los republicanos le cambiaron el nombre a su ley de impuestos del año pasado y una encuesta de esta semana dice que la etiqueta nueva cae mejor que la vieja. Falta el detalle de cuánta gente llegó a verla.
EL DÍA EN HEADLINES.
➊ VOCERA DE LA CASA BLANCA DURA CINCO DÍAS
Y así como llegó, se fue: Katie Zacharia salió del cargo tras cinco días, menos que los 11 que aguantó Anthony Scaramucci en comunicaciones en 2017. Trump la había anunciado en Truth Social como abogada y después se supo que reprobó el examen de la barra en California y nunca lo repitió. Pequeño detalle. El presidente contó que le recomendó reconsiderar el puesto, y bueno... Ella reconsideró.
➋ NADIE SABE QUIÉN FRENÓ STARLINK EN UCRANIA
Durante 24 horas el ejército ucraniano perdió capacidad para interceptar drones rusos porque los sistemas satelitales de Elon Musk operaron por debajo de su rendimiento. Trump negó cualquier participación de su administración y dijo que tampoco cree que haya sido Musk, aunque un reporte ubica la orden dentro de la Casa Blanca. Y Kiev, como cualquiera que razona, no se lo traga: funcionarios ucranianos aseguran que SpaceX les confirmó de dónde salió la decisión.
➌ CASI TODOS LOS REFUGIADOS DEL AÑO ERAN SUDAFRICANOS
Vamos a hablar de números. De los 16,292 refugiados que EEUU recibió en el año fiscal 2026, 16,287 llegaron desde Sudáfrica y la gran mayoría eran blancos. Los otros cinco eran afganos. Cinco, en 12 meses. El techo pasó de 7,500 a 17,500 con una declaración de emergencia firmada en mayo, sostenida en la teoría del genocidio blanco que un tribunal sudafricano y varios investigadores dan por falsa. La población blanca representa 7.1% del país. Listo, ya podemos dejar de hablar de números.
➍ JUEZ TUMBA LA DEMANDA CONTRA LAS LEYES SANTUARIO
El gobierno federal quería que Nueva York le prestara su policía a ICE y se topó con un no sin matices. El juez Ramon Reyes, en Brooklyn, desestimó la demanda de la administración y concluyó que Washington carece de base para exigirle a una ciudad que detenga inmigrantes por encargo. También respaldó las normas locales que impiden compartir fechas de excarcelación y paradero de detenidos, porque ninguna ley federal obliga a entregar esa información. La demanda llevaba más de un año en el tribunal y como era de esperar, Zohran Mamdani celebró el fallo.
EN EL SPOTLIGHT.
HACIENDO LEÑA DEL ÁRBOL CAÍDO

EN PROFUNDIDAD:
Los republicanos apostaron a que los recortes de impuestos les salvaran las midterms. A menos de tres semanas de la elección, una nueva encuesta dice que ni la ley ni su nombre reestrenado están moviendo la aguja. Explicamos qué muestran los números, dónde se fue el dinero de los anuncios y por qué el tema que iban a capitalizar terminó en manos del otro lado.
EN LO QUE SE DICE Y LO QUE NO:
El Departamento de Justicia le pidió a la Corte Suprema que los jueces federales dejen de anular reglas de agencias en todo el país. El argumento se apoya en dos palabras de una ley de 1946. Los números del tribunal, sin embargo, no cuadran como los necesita la administración. Explicamos dónde está el tapón.
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EN PROFUNDIDAD.
MUCHO ANUNCIO Y POCO VOTANTE
A menos de tres semanas de las midterms, la apuesta republicana de convertir los recortes de impuestos en el eje de la campaña no está cuajando entre los votantes. Menos de uno de cada 10 estadounidenses menciona esos recortes entre los mayores logros del segundo mandato de Trump. El 70% dice que los impuestos son un tema importante, pero solo 9% los pone de primero: como se ha dicho hasta el cansancio, el costo de la vida y la guerra en Irán ocupan ese lugar. El principal logro legislativo del partido quedó debajo de la pila.
El cambio de nombre funcionó a medias
La ley nació como One Big Beautiful Bill Act, bautizada así por el propio presidente. A las pocas semanas los líderes republicanos entendieron que ese nombre no iba a vender y la rebautizaron Working Families Tax Cuts, en honor a las deducciones por propinas, horas extras, intereses de carros y adultos mayores. El rebranding sí movió algo: preguntados por la ley vieja, 30% de los encuestados dijo que la apoyaría. Con el nombre nuevo, el apoyo subió a 40%.






