WASHINGTON D. C.
Alguien construyó un kit para hackear iPhones. Alguien más lo robó. Y ahora alguien en algún lugar del mundo lo usa para robar criptomonedas. La buena noticia: Apple ya parcheó las vulnerabilidades. La mala noticia: si tu iPhone tiene más años que tu suscripción a Netflix, probablemente ya no es tuyo.




