El agujero negro del affordability está en Washington
Subir impuestos puede sonar políticamente satisfactorio, pero eso no garantiza viviendas más baratas, menos inflación o un gobierno más eficiente.
WASHINGTON D. C.
¿Google quiere mejorar internet o encerrarlo en un condominio con vigilancia 24/7? La empresa está empujando una versión del buscador donde ya no navegas entre links ni caes en páginas rarísimas a las 2 de la madrugada, ahora el internet te llega resumido, filtrado y empaquetado por la AI. Más cómodo, sí, pero también más aburrido. Y mientras Google vende la idea de una experiencia “hecha solo para ti”, muchos empiezan a preguntarse si el precio de esa personalización será matar justamente lo que hizo divertido al internet en primer lugar: perderse en él.
CINCO TITULARES DE DESAYUNO.
➊ PALANTIR QUIERE MÁS PODER EN EL PENTÁGONO Y YA PELEA CONTRATOS DE INTELIGENCIA
La compañía está enfrentándose al Pentágono para poder competir por un contrato clave de inteligencia militar que modernizaría el sistema de análisis de datos de la DIA, la agencia encargada de inteligencia militar extranjera. Palantir acusa al gobierno de desperdiciar dinero intentando construir tecnología desde cero en vez de usar soluciones privadas ya existentes, mientras la Casa Blanca empuja cada vez más la idea de meter Silicon Valley dentro del aparato de defensa. Esto apenas comienza.
➋ EL CONGRESO QUIERE PROHIBIR EL TRACKING MASIVO DE PLACAS EN TODO EEUU
Un grupo bipartidista en la Cámara de Representantes quiere bloquear el uso de lectores automáticos de placas en todo el país salvo para el cobro de los peajes, golpeando una de las herramientas de vigilancia policial más usadas en el país. La propuesta amenaza con quitar fondos federales a los estados y ciudades que mantienen estos sistemas, en medio del creciente debate sobre privacidad, vigilancia masiva y hasta dónde puede rastrear el gobierno los movimientos de la gente.
➌ EL MUNDIAL PODRÍA GENERAR MÁS APUESTAS QUE EL SUPER BOWL
La Copa del Mundo apunta a convertirse en el evento deportivo más apostado de la historia en EEUU. Se espera que los estadounidenses metan más de $5,000 millones entre apuestas deportivas y mercados de predicción como Kalshi y Polymarket, superando incluso cifras del Super Bowl. Entre más partidos, horarios cómodos para Norteamérica y la expansión legal de las apuestas deportivas, Wall Street y Las Vegas ya ven el torneo como una máquina gigante de dinero disfrazada de fútbol.
➍ EL NUEVO MEDICAMENTO DE LILLY LOGRÓ PÉRDIDAS DE PESO QUE YA COMPITEN CON CIRUGÍAS
Eli Lilly anunció que su nuevo medicamento experimental retatrutide ayudó a pacientes a perder hasta 85 libras y cerca del 30% de su peso corporal en los ensayos clínicos, cifras comparables con cirugías bariátricas. El mercado de los GLP-1 ahora entra en una nueva etapa donde farmacéuticas compiten no solo por adelgazar más rápido, sino por reemplazar tratamientos médicos completos. Wall Street ya huele otro boom multimillonario en salud, obesidad y medicamentos de largo plazo.
➎ SPACEX CANCELA EL LANZAMIENTO DEL STARSHIP V3 EN LOS ÚLTIMOS SEGUNDOS
La compañía tuvo que abortar el primer intento de lanzamiento del Starship V3, una versión más grande y poderosa del cohete que NASA planea usar para llevar astronautas a la Luna, por problemas en la torre de lanzamiento detectados en los últimos segundos de la cuenta regresiva. No hay nueva fecha confirmada aunque Elon Musk dijo que podrían intentarlo el viernes. La noticia llegó el mismo día en que SpaceX anunció sus planes de salir a bolsa en lo que podría ser la OPI más grande de la historia.
ANOTA ESTO.
EL FUTURO DEL PERIODISMO SE ESCRIBE EN DOS IDIOMAS
El sábado 30 de mayo, tres de los nombres que están definiendo el periodismo se suben al mismo escenario en Boston. Marty Baron, ex editor del Boston Globe y The Washington Post. Paola Ramos, de Telemundo y MS NOW. Y Javier Marín, fundador de Tiempo. Una conversación bilingüe, intergeneracional, sobre lo que viene. En el WBUR Festival, Tsai Performance Center, 1:30 PM.
¿Cansado de leer solo los headlines?
Gana acceso al contenido completo de pago de Tiempo News solo por traer a más mentes libres a la conversación. Comparte nuestro rigor con tus amigos y gana tu pase de prensa.
EN PROFUNDIDAD.
EL PROBLEMA NO ES SOLO CUÁNTO PAGAN LOS RICOS
Cada cierto tiempo Estados Unidos vuelve a la misma discusión: si los multimillonarios pagaran más impuestos, ¿se resolvería la crisis de affordability? La vivienda imposible, las universidades impagables, la salud cada vez más cara y una sensación bastante generalizada de que trabajar ya no alcanza para vivir cómodamente. Entonces aparecen propuestas para subir impuestos a las grandes fortunas y automáticamente nace el mismo villano favorito del debate político: los billionaires.
Esta semana Jeff Bezos volvió a entrar en esa conversación diciendo algo incómodo para ambos lados: subir impuestos a los más ricos probablemente no resolverá el problema de fondo. Y más allá de que venga del cuarto hombre más rico del planeta (lo cual claramente no ayuda a la narrativa), el punto abre una discusión mucho más grande sobre cómo funciona realmente el Estado estadounidense, porque mientras Washington debate nuevas formas de recaudar dinero, el gobierno federal ya maneja presupuestos gigantescos y aún así acumula billones de dólares en pagos indebidos, programas ineficientes y gasto que rara vez parece traducirse en una vida más barata para la mayoría.
Mucha gente asume que si el gobierno tuviera más recursos automáticamente podría arreglar la vivienda, la salud o la educación, pero el problema es que el sistema político también funciona como una enorme máquina de incentivos donde el gasto rara vez desaparece, incluso cuando fracasa.
El Government Accountability Office calcula trillones de dólares en improper payments durante las últimas décadas, mientras Washington sigue financiando guerras, subsidios, programas industriales y déficits muy grandes casi como si el costo real siempre pudiera patear hacia adelante.
Y eso explica por qué la discusión sobre los impuestos a los ricos se volvió tan emocional. En realidad ya no se trata solo de recaudar más dinero, sino sobre la pérdida de confianza en que el sistema sabe administrar el dinero que ya tiene. Subir impuestos a los multimillonarios puede sonar políticamente satisfactorio, pero eso no garantiza que el gobierno vaya a gastar mejor, reducir la inflación o volver la vida más accesible.
El problema de affordability no parece venir únicamente de falta de recursos, sino también de un modelo donde el gobierno, los mercados y la política llevan años encareciendo casi todo al mismo tiempo.
FRESH TAKES.
Se complica la cosa para los republicanos.
Redactor: Paola Sardiña | Editor-in-Chief: Marcos Marín







