WASHINGTON D. C.
En las afueras de Miami, un mercado se convertirá en un espejo del mundo. Allí, Carlos Muñoz encontró en los pasillos de Redland los rostros, acentos y nostalgias de miles de migrantes, la suya incluida. Su nueva exposición, Pertenencia en Tránsito, no busca respuestas, sino pausas: un recordatorio de que, a veces, pertenecer es…




