WASHINGTON D. C.
El Big Tech llegó a la Casa Blanca con un objetivo: ponerse a la orden del presidente, porque si algo no quieren es represalias por malentendidos. Entre sonrisas y halagos, la administración también lo dejo claro: lealtad a Estados Unidos y liderazgo global en inteligencia artificial. Pero si hay algo que se le da bien a la admi…



