108 minutos que pudieron ser y no fueron
Al final, pudo haber perdido la oportunidad de hablar sobre las preocupaciones de votantes en prime time: las dificultades económicas brillaron por su ausencia.
WASHINGTON D. C.
Si te levantaste a buscar los highlights de Trump en el State of the Union, aquí más o menos tratamos de resumirlo. 108 minutos fueron suficientes para superar el discurso más largo de la historia reciente: exactamente lo mismo que pasarías viendo Blow Out con John Travolta. Difícil decisión.
CINCO TITULARES DE DESAYUNO.
➊ TRUMP IGNORÓ DIFICULTADES ECONÓMICAS
Lo que le importaba a todo el mundo: Donald Trump ofreció un panorama optimista promocionando el stock market y los precios de la gasolina, pero siguió de largo sobre las dificultades económicas que muchos sufren. Los votantes llevan tiempo diciendo que los precios y el costo de la vida son sus principales preocupaciones, lo que ha dejado al GOP en una situación precaria de cara a las midterms. Con los jueces de la Corte Suprema sentados casi al lado, criticó su fallo de la semana pasada que declaró muchos de sus aranceles ilegales y afirmó haber encontrado justificaciones legales alternativas para mantenerlos vigentes.
➋ MENSAJE PARA MIDTERMS NO TRAJO NADA NUEVO
El presidente habló extensamente de sus temas favoritos: inmigración, delincuencia y guerras culturales. Intentó reiniciar el debate sobre inmigración con detalles anecdóticos sangrientos, costumbre que él, el partido y los medios conservadores usan desde hace tiempo a pesar de que los datos no respaldan las acusaciones de mayores niveles de delincuencia. Este no es el 2024: ahora es dueño de la economía y la gente no está contenta, además de tener un historial en inmigración con dos estadounidenses asesinados por agentes federales en Minnesota en enero.
➌ NO INCLUYÓ AGENDA LEGISLATIVA AMPLIA ANTE CONGRESO
Trump solo pidió al Congreso alrededor de media docena de cosas específicas: codificar intentos de bajar precios de medicamentos, aprobar ley contra el uso de información privilegiada en Wall Street por miembros del Congreso, prohibir licencias comerciales para inmigrantes sin estatus legal, restablecer financiación del DHS tras el shutdown por negativa demócrata, y aprobar Ley SAVE America que exigiría prueba de ciudadanía para votar. Aunque estas medidas son importantes, no son EL gran impulso legislativo tras pasar el último año consolidando poder en la Casa Blanca.
➍ RESPUESTA DEMÓCRATA TUVO DE TODO: DESDE BOICOTS HASTA GRITOS
Algunos demócratas boicotearon el evento mientras otros como Ilhan Omar le gritaron por cosas que les parecieron escandalosas. Al Green de Texas llevaba un cartel que decía “Black people aren’t apes”, en referencia al polémico post en el que el presidente comparó a Barack y Michelle Obama con unos simios. Por segundo año consecutivo, Green fue expulsado de la cámara. La gobernadora de Virginia Abigail Spanberger dio la respuesta oficial demócrata y le sacó punta al tema económico, aprovechando que Trump no abordó las dificultades que la gente siente.
➎ OPINIONES ARRAIGADAS LIMITAN IMPACTO POLÍTICO
La semana pasada, el encuestador Lee Miringoff dijo que Trump tenía la oportunidad de restablecerse con la nación, pero es tarea difícil cuando las opiniones sobre él están tan arraigadas. Pero del dicho al hecho, hay un speech de distancia: en lugar de llegar más allá de su base, Trump recurrió a provocar a los demócratas llamándolos “locos” en un esfuerzo por posicionarse como normal en inmigración, crimen y derechos de personas transgénero. Convirtió el discurso en un espectáculo con el equipo olímpico masculino de hockey ganador de la medalla de oro y veteranos condecorados en directo. Al final, pudo haber perdido la oportunidad de hablar sobre las preocupaciones de votantes en prime time.
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EN PROFUNDIDAD.
NO TODO ES STATE OF THE UNION
… A veces simplemente es Estado y ya. Mientras el Congreso sigue bloqueado, varios estados están intentando frenar por su cuenta la ofensiva migratoria de Donald Trump, abriendo un nuevo frente institucional contra ICE. Legislaturas estatales debaten límites a la cooperación policial y mecanismos de rendición de cuentas, conscientes de que caminan sobre una frontera legal delicada. El movimiento refleja un giro casi 100% inercia: si Washington no legisla, los estados exploran hasta dónde pueden tensar el federalismo para moldear la política migratoria desde abajo.
Una de las herramientas principales es deshacer acuerdos 287(g), que permiten a policías locales colaborar con agentes federales. Gobernadores como Wes Moore defienden que priorizar la confianza comunitaria es clave para la seguridad pública, mientras críticos advierten que romper esos convenios podría aumentar la presencia directa de agentes federales en las calles. Y una cosa lleva a la otra: cada cancelación redefine quién controla realmente la aplicación de la ley migratoria en territorio estatal.
El obstáculo central es constitucional. Expertos citados por Axios sostienen que los estados pueden ordenar a sus funcionarios no colaborar, pero no pueden dictar cómo deben actuar las autoridades federales. Esa delgada línea roja explica por qué varias iniciativas ya enfrentan demandas del DOJ y por qué fallos de la Corte Suprema han limitado históricamente los intentos de responsabilizar legalmente a agentes federales. El campo de batalla, por lo tanto, es también doctrinal y jurídico.
El resultado es una escalada previsible. Cuanto más intenten los estados restringir la acción federal, más probable será la respuesta judicial de Washington. El choque revela algo más profundo que un desacuerdo migratorio: una disputa sobre el equilibrio real de poder dentro del sistema estadounidense. En la práctica, cada nueva ley estatal funciona como experimento constitucional. Y el veredicto final no lo dará el electorado, sino los tribunales que decidan hasta dónde llega la autonomía estatal frente al poder federal.
FRESH TAKES.
Nadie sabe si en 2027 el discurso será mejor o peor que el de anoche, cada quien pone la vara donde le parezca. Lo que sí sabemos es que este también fue el último State of the Union de Nancy Pelosi. Ayer no rompió ningún papel que sepamos, más aún con aquella indirecta de Wall Street y esas cosas, pero sí portó un broche sobre los Epstein files. De que los discursos serán más aburridos a partir de ahora prácticamente no hay dudas.
Redactor: Leoner Hernández | Editor-in-Chief: Marcos Marín






